¿ES DEBER DEL PROFESOR HACER CLASES DIVERTIDAS?
Durante los últimos años se ha extendido dentro de la educación, el discurso que señala que las clases deben ser divertidas para los estudiantes, el famoso "divertirse mientras se aprende" de modo que se han popularizado las técnicas y recursos para, efectivamente divertir al estudiante.
Y aunque en efecto, las emociones están íntimamente involucradas en el proceso de aprendizaje, debe tenerse cuidado de no confundir la atractividad que exige una clase integral con una banal diversión. Véase lo que este término refiere.
La diversión es un estado emocional en el que están implícitas la alegría, la distracción y el entretenimiento. Etimológicamente esta proviene del latín y significa "acción y efecto de entretener, alejar o dirigir la atención de alguien hacia otro lado". Es decir, que algo entretenido es aquello que distrae del foco central de atención.
Pero, el hecho de que una clase sea divertida no significa ni porta consigo la necesidad de que sea fructífera para el aprendizaje. Pues no porque el niño disfrute de las actividades o se ría implica que ha aprendido o desarrollado las habilidades que se pretendían en la clase. Un ejemplo es cuando se ve un programa de televisión que hace mucho reír, puede que el espectador se haya divertido mucho, pero eso no significa que aprendió a hacer comedia, cantar, bailar o cualquiera de lo que observó en el programa.
Así mismo en la educación, los estudiantes pueden reírse mucho, entretenerse con las actividades o la explicación pero eso no ha garantizado que aprendieron algo.
En consecuencia puede decirse que una clase divertida no es sinónimo de una clase con aprendizaje. Entonces ¿Las clases deben ser aburridas? No, tampoco debe perseguirse el aburrimiento de los estudiantes, pues si estos no encuentran las clases atractivas, su motivación por aprender será mínima o nula y eso los afectará.
El verdadero deber del docente es crear las condiciones, herramientas y recursos para que la clase sea interesante. Una clase interesante es aquella que despierta la curiosidad del estudiante, aquella que le hace sentirse atraído por los temas, las actividades y el trabajo en general. El interés, es una disposición del ánimo que impulsa hacia algún fin, en este sentido, el objetivo del interés es obtener algo, una habilidades, destreza, concepto etcétera.
Así mismo, el interés se manifiesta mediante una actitud curiosa, interrogante y analítica. Y por ende, cuando esto sucede, se experimenta un placer o satisfacción de carácter intelectual. El interés se proyecta a futuro en tanto que la mera diversión se queda en la inmediatez del momento.
Asesores Académicos de Zacatecas Agosto de 2024
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